En 2015, solo tres familias ofrecían servicios turísticos en la Laguna San Nicolás. Hoy es un destino reconocido oficialmente por el Estado peruano, con paseos en bote, restaurantes de trucha fresca y visitantes cada fin de semana. Esta es la historia de ese despegue — y de por qué importa si estás pensando en un terreno en Cajamarca.
¿Cómo pasó de laguna pesquera a destino oficial del Perú?
La Laguna San Nicolás, en el distrito de Namora, vivió durante décadas de la pesca. Según una tesis de la Universidad Nacional de Cajamarca (Cotrina, 2019), desde 1984 la comunidad cría pejerrey y trucha, con una asociación de pescadores que cuida la laguna de la sobrepesca y la contaminación.
El turismo formal llegó en 2015, cuando la DIRCETUR Cajamarca evaluó la zona y decidió impulsar aquí el Turismo Rural Comunitario. Empezaron tres emprendimientos: un par de hoteles familiares y un restaurante con paseo en botes. Los capacitaron en hotelería, atención al cliente y manejo de alimentos.
El salto grande vino en 2017: MINCETUR reconoció oficialmente la propuesta turística de la laguna. Con ese respaldo, los emprendimientos pasaron de 3 a 10 familias, la laguna entró al catálogo promocional nacional del ministerio y los emprendedores viajaron a Puno y Moyobamba a formarse con las comunidades turísticas más exitosas del país.
En solo dos años (2015–2017), los emprendimientos turísticos de la Laguna San Nicolás se multiplicaron por más de tres, con reconocimiento oficial de MINCETUR y presencia en su catálogo nacional de promoción. (Fuente: tesis UNC, Cotrina 2019)
¿Cuánta gente visita hoy la laguna?
La misma investigación de la UNC registró el flujo de visitantes: en días normales llegan entre 10 y 50 personas, y en temporada alta el promedio sube a 80 y 100 visitantes por día. En feriados largos, los negocios de la orilla contratan a unos 60 vecinos como apoyo temporal.
Hasta la prensa nacional volteó a mirar: la revista Somos del diario El Comercio publicó un reportaje sobre la Laguna San Nicolás en marzo de 2019, entrevistando a emprendedores de la zona.
¿Qué encuentra el visitante? Lo esencial de un buen día de campo en altura (la laguna está a 2,502 msnm, con clima templado y seco, según la misma fuente):
- Paseos en bote de madera por una de las lagunas más grandes de Cajamarca
- Trucha y pejerrey frescos en restaurantes familiares
- Avistamiento de aves: patos silvestres, garzas y más
- Caminatas al mirador del caserío La Cruz, con vista completa de la laguna
- Fiestas tradicionales: el día del pescador (29 de junio) y la fiesta patronal de San Nicolás (10 de setiembre)

¿Y qué significa esto para tu lote en Laguna Dorada?
Aquí está el punto que nos interesa como club. Cuando un destino recibe reconocimiento de MINCETUR, entra a catálogos nacionales y sale en medios como El Comercio, el flujo de visitantes tiende a crecer — y con él, el valor de la tierra que lo rodea.
Laguna Dorada está en primera fila de ese proceso: 2.6 hectáreas frente a la laguna, a 30 minutos de Cajamarca por carretera asfaltada a finales del 2026. Quien compra un lote hoy no está apostando a una promesa: está entrando a una zona donde el Estado, los emprendedores locales y las agencias de viaje ya llevan años construyendo destino.
Y hay algo más simple todavía: es un lugar hermoso para estar. Los mismos paseos en bote, la misma trucha fresca y los mismos atardeceres que atraen a los turistas van a estar a pasos de tu lote, cada fin de semana que quieras.
¿Es tu momento de entrar?
La laguna ya demostró su potencial con hechos verificables: reconocimiento oficial, más emprendimientos, más visitantes y prensa nacional. Lo que sigue es decidir de qué lado de la historia quieres estar: como visitante de fin de semana o como propietario.
Si quieres conocer el terreno con tus propios ojos, escríbenos por WhatsApp o regístrate y coordinamos tu visita.