Entre enero y julio se vendieron 17.871 viviendas nuevas en Lima y Callao. De cada cien compradas en julio, 87 se compraron en planos o en obra. Solo catorce eligieron algo listo para mudarse.
35% en planos · 52% en construcción · solo 14% terminada · 17.871 viviendas entre enero y julio
No es un mes suelto. En junio la proporción fue casi la misma, 86 de cada cien.
Y el mercado está más movido que de costumbre. Se vendió un 25% más que en el mismo periodo del año pasado. De las 17.871 viviendas de este año, 3.625 son crecimiento sobre 2025. Una de cada cinco.
Lo que está a la venta también se agota más rápido. Al ritmo de hoy tardaría 25 meses en venderse entero, cuando el promedio de los últimos cinco años es 27.
Pero hay un segundo dato que la nota original no cruza con el primero. De todo lo que hoy está a la venta, el 54% son planos y el 40% obras empezadas. De lo que se vendió en julio, en cambio, los planos fueron el 35% y las obras el 52%.
Hay más planos en oferta que obras, y aun así se venden más obras. Léelo al revés y queda claro: la gente no compra el dibujo, compra cuando ve que la obra arrancó.
Sobre el precio habló Ana Cecilia Gálvez, de la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú. Comprar temprano, dijo, “puede permitir al comprador acceder a mejores condiciones de precio frente a un inmueble terminado”.
Qué significa esto para ti
Si estás mirando algo que todavía no existe, no eres la excepción. Así compra casi todo el Perú.

Lo que cambia es en qué te fijas. Lo que compras no es el terreno ni el plano, es el compromiso de quien lo construye.
Y los números dicen que el resto del país piensa igual. Por eso paga más caro cuando ya hay obra en marcha, y paga menos cuando solo hay un papel.
Fíjate entonces en qué etapa está lo que miras. Entre un plano y una obra empezada hay una diferencia de precio, y la reconoce el propio gremio. Esa diferencia es tuya cuando negocias.
La pregunta que más pesa, entonces, no es cuánto cuesta. Es cuánto se ha avanzado.
Con información de El Comercio.