Cajamarca tiene dos complejos arqueológicos a las puertas de la ciudad y casi nadie los nombra. Layzón, en el kilómetro 9 de la carretera a Cumbe Mayo, y Huacaloma, a 3.5 kilómetros de la Plaza de Armas.
Layzón, 9 km, ingreso libre, de 9 de la mañana a 4 de la tarde · Huacaloma, 3.5 km, ingreso semirrestringido y con permiso
Para quien tiene medio día, Layzón es de las pocas visitas que no cuesta nada. Está en la misma vía que lleva a Cumbe Mayo, así que entra en el mismo viaje sin desviarse.
Huacaloma es otra historia. El ingreso es semirrestringido, hay que coordinar antes con la Dirección Desconcentrada de Cultura y la visita se hace con personal de la institución, porque el área no está habilitada para turismo.
Mil años de diferencia entre una y otra
Huacaloma es el mayor de los dos y el más antiguo. Su construcción empezó hacia el 1400 antes de Cristo y siguió ocupado hasta la época inca, con el patrón en forma de U, un edificio central, dos montículos y una gran plaza.
Lo excavó la Universidad de Tokio entre 1979 y 1988, y de ahí salen los nombres con que todavía se ordena la cerámica de la zona: Huacaloma Temprano, Huacaloma Tardío y Layzón.
Layzón es mil años posterior, de hacia el 500 antes de Cristo, y era un lugar de culto. Tiene un templo piramidal truncado de unos 40 por 40 metros y 6 de alto en la cima del cerro, terrazas talladas en la roca y monolitos sin cabeza. Ocupa casi 11 hectáreas y es Patrimonio Cultural de la Nación desde 2015.
Y las dos están tapadas, cada una a su manera. Parte de Layzón fue cubierta con tierra por disposición del entonces INC para evitar saqueos. Huacaloma está casi enteramente cubierto, y encima de los montículos hay unas diez viviendas construidas.
Qué significa para ti
Si vas a Cumbe Mayo, para en Layzón. Está en el kilómetro 9, a mano izquierda, la vía es asfaltada y son unos treinta minutos desde la plaza. Abre de nueve a cuatro y no se paga entrada.
Lleva zapato de cerro y agua. La ficha oficial no registra ningún servicio dentro del recurso: ni baños, ni caseta, ni señalización. Lo que hay está en la ciudad.
Para Huacaloma, el trámite va antes del viaje. Son diez minutos en combi, pero sin la coordinación previa el viaje no sirve de nada.
Lo que no dice la ficha es lo que más falta: a quién se le pide exactamente ese permiso, cuánto tarda y si se cobra algo. Eso hay que preguntarlo en la Dirección de Cultura.
Dos sitios de tres mil años a quince minutos de la plaza, y al más importante de los dos todavía no se puede entrar solo.
Con información de las fichas de inventario de Mincetur de Layzón y Huacaloma.