El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo aprobó el Plan Nacional de Orden Turístico 2026-2031, publicado el 23 de octubre. Son doce ejes de trabajo y 52 acciones, con tres metas: mejorar los lugares turísticos, dar más seguridad al visitante y que los negocios del rubro operen en regla.
12 ejes · 52 acciones · vigencia de 2026 a 2031 · tres metas, lugares, seguridad y formalidad
Para quien viaja, de las tres metas la que más se nota es la segunda. Que un destino sea seguro no es un adorno del folleto: decide si una persona viaja sola, si sale de noche y si vuelve.
La tercera también pesa, aunque suene a trámite. Que un hospedaje o una agencia estén formalizados es lo que permite reclamar cuando algo sale mal, y hoy en muchos destinos no hay a quién reclamar.
Lo que un plan puede y no puede hacer
El ministerio dice que el seguimiento lo hará él mismo, verificando resultados en cada destino, y que las acciones se ejecutan junto con los gobiernos regionales y las municipalidades.
Ahí está la parte difícil, y conviene decirla. Casi todo lo que decide la experiencia de un viaje —la señalización, el estado de la trocha, los baños, quién cobra la entrada— lo maneja un municipio, no el ministerio.
El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia, lo resumió en que se impulsa “un turismo más competitivo, seguro y formal”. Es la frase que define la intención; el plan son las 52 acciones que vienen detrás.
Y hay algo que el anuncio no trae. No se publicaron los plazos de cada acción ni el presupuesto, y el ministerio dijo que presentará después sus principales líneas de intervención.
Qué significa para ti
Lo práctico, mientras tanto, no cambia. Antes de reservar sigue valiendo comprobar que el hospedaje y la agencia estén registrados, porque la formalidad es una meta del plan y no un hecho.
Y si viajas por Cajamarca, lo que decide el día sigue siendo local. Las tarifas, los horarios y el estado del camino los pone cada municipalidad, y son las tres cosas que este plan promete ordenar sin decir todavía cuándo.
Lo que sí deja es una vara. Un plan con 52 acciones y cinco años de plazo se puede revisar, y en 2031 se va a poder contar cuántas se hicieron.
Lo que falta por saber es lo de siempre: con cuánto dinero y en qué orden. Hasta que eso se publique, un plan es una intención bien escrita.
Con información de El Peruano, Resolución Ministerial 383-2026-MINCETUR.